La dualidad abogado-mediador, genera una serie de rivalidades que no deberían ser tales.

Tradicionalmente el abogado era visitado en su despacho por un cliente que desconocía como resolver su problema; fuese conflictivo o nó. (Entiéndase problema como situación que provoca ansiedad, tristeza, ira……cualquier emoción que el protagonista no se ve capaz de gestionar). El ejercicio de su voluntad se quedaba en el despacho del abogado, cuando depositaba en sus manos la capacidad de decidir sobre lo que podría ser la solución de lo que originó la visita. La sabelotodo Internet no existía y su “criterio de decisión” iba inmaculado de cualquier conocimiento sobre el tema. El abogado en ocasiones era una especie de confesor , sujeto a escuchar toda la historia que provocaba el problema, para con ello hacerse una composición de lugar……pero hemos pasado de considerar una causa de divorcio muy justificada a la infidelidad o que el adulterio fuese delito, a redactar nuestras demandas con el “frio” párrafo “por causas que no son de interés al procedimiento”…….

En esta vorágine de Juzgados colapsados por causas que no deberían ser tales, y por el descreimiento de profesionales cuya motivación no se encuentra ya en la seguridad de sus plazas de funcionarios, aparece la Mediación; esa gran desconocida. Los abogados, algunos claro, ya sabemos que hablar de totalidades es injusto…consideran que ya lo son desde el principio de los tiempos, cuando consiguen ese acuerdo o cuando ayudan a decidir al cliente; pero no es cierto que ejerzan cono facilitadores, porque liberan al cliente del peso de ejercer su propia voluntad, cuales jueces o árbitros al uso…..la Mediación debería ser una herramienta más en el despacho del abogado.

Ya es hora de ver a los profesionales de la abogacía, no como “gitanos ilustrados” (como tenía a bien referirse mi abuelo a nosotros), sino como profesionales /consultores /especialistas/ del Derecho……litigar es un medio más para utilizar si fuese necesario, pero no el prioritario, ni el imprescindible, para fomentar el crecimiento de un conflicto y así justificar el mantenimiento de un cliente de continuo……las minutas, no deben ser aseguradas como salarios base….”eso” no es ejercer la abogacía.